Lo primero que habría que hacer tras haber expuesto el problema en común con el profesorado, sería hablar con todas y cada una de las chicas para intentar ayudarlas, establecer un espacio donde se sientan cómodas para hablar del tema, explicarles los problemas que pueden estar asociados a ese comportamiento y lo que es más importante, trabajar su autoestima para evitar éste y otros conflictos sobre su persona en el futuro.
Otro aspecto importante sería hablar y trabajar el tema con sus familias, ya que es una conducta peligrosa que hay que trabajarla de manera conjunta. Si se apreciara que está asociado a otros factores, habría que buscar ayuda en otros profesionales.
Además el centro debería tener un protocolo de actuación para abordar estos temas y sobre todo, trabajar con el resto de la clase el tema de las comunidades peligrosas dentro del aula para dotar de la información necesaria a sus compañeros para evitar así nuevos casos.